El equipo tras la tecnología X-59 Quiet SuperSonic (QueSST) de la NASA y Lockheed Martin recientemente retiraron la aeronave de su sistema de soportes externos. El siguiente paso será demostrar que la aeronave de investigación esté estructuralmente firme y lista para su ensamblaje final.
El equipo ha logrado un progreso significativo en el ensamblaje del X-59 QueSST. A finales de octubre, apartaron la aeronave del sistema de soportes externos. El soporte, que es similar a un andamio, ayudó a garantizar que todo los componentes de la aeronave se colocaran correctamente durante el proceso de fabricación.
“Es bastante simple sacar el soporte,” dijo David Richwine, subdirector del proyecto de tecnología del X-59 de la NASA. “Es la preparación lo que requiere más tiempo”.
La mayor parte de la preparación para la construcción del X-59 involucró más de una década de investigación sobre tecnología supersónica silenciosa. La misión supersónica silenciosa de la NASA planea sacar a la luz toda la ciencia y la tecnología desarrolladas durante esos años.
Para Richwine, el ver la construcción de la aeronave avión se siente personal.
“Durante los últimos 15 años, he estado trabajando en tecnología supersónica y el predecesor del concepto”, dijo Richwine. “Tengo un vínculo más emocional porque le he dedicado tantos años a esta misión”.
La construcción inicial del X-59 de la NASA comenzó en el 2018, en las instalaciones de Skunk Works de Lockheed Martin en Palmdale, California. El X-59 volará como parte de una misión para recopilar datos sobre el vuelo supersónico silencioso y las reacciones del público a los “golpes” supersónicos. El avión tiene una forma geométrica que reduce un estallido de auge sónico típicamente asociado con aeronaves supersónicas a un ruido sordo silencioso para la gente en tierra firme. Los resultados de la misión serán enviados a los organismos reguladores para ayudar a crear nuevas normas con respecto a las limitaciones de velocidad en los vuelos supersónicos sobre tierra firme.
Ahora que el X-59 está libre de sus soportes, pasará a la fase de ensamblaje final, incluyendo el primer “encendido” de la aeronave para probar sus sistemas internos. Una vez completada esta fase, el X-59 será enviado a las instalaciones de Lockheed Martin en Fort Worth, Texas, donde las pruebas estructurales serán realizadas. El primer vuelo del X-59 está previsto para el 2023.










