Cuando el astronauta de la NASA José Hernández, hijo de un trabajador rural inmigrante, se enteró de que el primer astronauta hispano, Franklin Chang-Díaz, había sido seleccionado para viajar al espacio, José supo que un día volaría al espacio.
Desde el momento en que supo en que el primer hispano-norteamericano había sido elegido para viajar por el espacio, el ingeniero de la NASA, José Hernández, quiso volar por el espacio.
“Estaba pasando la azada por una fila de remolachas en el campo, cerca de Stockton, California, cuando escuché por la radio que Frank Chang-Díaz había sido elegido para el Cuerpo de Astronautas", dijo Hernández, que en esa época estaba cursando el último año del colegio secundario.